EL ESTUDIO
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Apuntes de biblioteca: Elogio de la ociosidad, de Bertrand Russell

31 agosto, 2017

 

Los apuntes de biblioteca son las notas que tomamos cuando leemos un libro que nos ha gustado mucho. Las reproducimos de forma literal y en el orden en que las fuimos encontrando. En este caso, compartimos las notas tomadas durante la lectura de “Elogio a la ociosidad”, de Bertrand Russell. Un libro lleno de ideas e ideología. Para quienes se empeñan en generalizar y repetir que septiembre es un mes de depresión post vacacional, les decimos: “Nosotros disfrutamos del ocio todo el año”. Y con lecturas como esta, más aún!

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Un viajero llega al puerto de Nápoles, al ver a 12 mendigos tumbados al sol, ofreció una lira a quien fuera el más perezoso de todos. Once de ellos se levantaron de un salto para reclamarla, asique se la dio al duodécimo.

Los placeres de las poblaciones urbanas han llegado a ser en su mayoría pasivos: Ver películas, partidos de fútbol, escuchar la radio y así sucesivamente. Ello resulta del hecho de que sus energías activas se consumen completamente en el trabajo. Si tuvieran más tiempo libre volverían a divertirse con juegos en los que debieran tomar parte activa.

El saber está comenzando a ser considerado no como un bien en si mismo, ni como un medio para crear una visión amplia del mundo, sino como un ingrediente de la preparación técnica

Quizás la ventaja del pensamiento inútil es que favorece un estado mental contemplativo.

Estimo que la acción es mejor cuando surge de una profunda comprensión del universo y del destino humano.

El conocimiento de hechos curiosos no solo hace menos desagradables las cosas desagradables, sino que hace más agradables las cosas agradables.

Actualmente, el mundo está lleno de iracundos y egocéntricos, incapaces de considerar la vida humana como un todo y dispuestos a destruir la civilización antes que retroceder una pulgada. Para esta estrechez ninguna dosis de instrucción técnica proporcionará un antídoto.

El antídoto ha de hallarse en la historia, en la biología, en la astronomía, en todos aquellos estudios que sin aniquilar el respeto por la propia personalidad, capacitan al individuo para verse en su verdadera perspectiva.

Lo que se necesita no es éste o aquel trozo específico de información, sino un conocimiento tal que inspire una concepción de los fines de la vida humana en su conjunto.

La sabiduría brota más fácilmente de las grandes percepciones combinadas.

Fuente: Elogio de la ociosidad, Betrand Russell