EL ESTUDIO
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Visiones del futuro de Isaac Asimov

27 septiembre, 2017

 

Todo el mundo debería leer a Isaac Asimov. ¿Por qué no se pone de moda? Proponemos convertir a Isaac Asimov en un ícono pop de nuestra época. Deberíamos fundar una escuela de futurología basada en el pensamiento (no en el azar) que se llame The Asimov Project. Sería increíble y necesaria para crear más conocimiento y más innovación. 

En este post, rescatamos del libro 71 visiones del futuro, escrito en 1983, 6 visiones que podrían ser el gen de muchas series y películas, algunas ya lo son.

 

1. El mundo será feminista

Los objetivos del feminismo dejarán  de ser de propiedad exclusiva de las activistas. El feminismo es hoy ya un movimiento respetable, y en el futuro tendrá que convertirse en la política seria y estable de toda la sociedad.

Nota1: Ojalá que si!
Nota2: Por qué nadie aún se atrevió a hacer una película en la que el mundo esté gobernado por mujeres? ¿O la hay y no la conocemos? ¿y una serie que se base en la rebelión de las mujeres?

Esta primera visión también trata del tema de la natalidad y de una posible opresión de la sociedad hacia la mujer, tanto con el objetivo de que los tengan en cantidad, como para que no los puedan tener, según la densidad de población en cada región del mundo. Visión que nos recuerda mucho a la novela de Margaret Atwood “El cuento de la criada”.

 

2. Construiremos un mundo subterráneo

Hoy día seguimos viviendo en cavernas que llamamos casas. Por motivos de seguridad y comodidad. No hay nadie que teniendo otra opción, decida dormir a la intemperie. No es impensable que algún día decidamos construir las casas bajo tierra – verdaderas cavernas artificiales – para así aumentar la seguridad y el confort.

La vida subterránea tiene sus ventajas. Merece la pena pararse un momento a imaginar ciudades enteras, incluso toda la humanidad, trasladadas hacia abajo, o la corteza exterior del planeta traspasada por pasadizos y estructuras, como gigantesca termitera.

En primer lugar, la meteorología dejaría ser motivo de preocupación. En segundo lugar, la hora local no importaría ya para nada. Bajo tierra, donde no existe un día creado externamente por el Sol, sino solo oscuridad perpetua, cabría ajustar la iluminación artificial a las conveniencias del hombre. Y en tercer lugar, se estabilizaría la estructura ecológica.

Al imaginar un mudo subterráneo cada vez más complejo, preveo que gran parte de los alimentos vegetales se derivarán en último término de cultivos hidrológicos en zonas iluminadas artificialmente bajo tierra.

En cuarto lugar, la naturaleza la tendríamos más cerca. Alguien dirá que retirarse bajo tierra es retirarse del mundo natural. Pero por el contrario, la naturaleza estaría a la vuelta de la esquina, pocos cientos de metros por encima del techo de las ciudades, esté uno donde esté.

Nota: Es una gran idea para una novela de ciencia ficción. O al menos propone unas cuantas preguntas y cuestiones a resolver que serían muy estimulantes de pensar.

 

3. Ingeniería genética

Los científicos saben cada vez más sobre el DNA. Hoy en día existen técnicas especiales para cortar el DNA por el lugar que se elija y luego recombinar los trozos (eso es lo que llamamos DNA recombinante)

De esta forma cabría fabricar organismos que tuvieran propiedades nuevas, que pudieran fabricar encimas, células, tejidos que fueran inservibles para ellas, pero fundamentales para personas con diferentes enfermedades. Por ejemplo, que dicho organismo pueda fabricar insulina para los diabéticos.

Nota: El texto está lleno de advertencias y peligros. Me gusta dejarlo así, para que todas esas observaciones sean más personales. Digamos que Isaac Asimov no prevé solo aquellas cosas que le entusiasman, sino las que ve como inevitables.

 

4. Clonación: ¿Tendremos dobles exactos?

¿Qué ocurriría si la sociedad utilizara las nuevas técnicas de ingeniería genética para inmiscuirse en la naturaleza biológica de los seres humanos? ¿No tendría consecuencias desastrosas? ¿Qué sucedería con la clonación, por ejemplo?

¿Le gustaría al lector que le clonaran?

El nuevo individuo formado a partir de su célula tendría los mismos genes que Ud., por tanto su mismo aspecto, quizás, el mismo talento; pero no sería Ud. El Clon, en el mejor de los casos, no sería más que un gemelo suyo.

La clonación no es, pues, el camino a la inmortalidad, porque la conciencia de uno no sobrevive en el clon. Los genes, por si solos, no forman la personalidad; a ello contribuye el medio a que está expuesto el individuo.

Nota: La idea de los clones ha sido muy utilizada en la ciencia ficción y en el cine. Los subrogantes son suplentes personales que se encargan de todas las tareas que no queremos hacer. La pregunta que me hago es ¿no sería mejor progresar de tal modo en que en vez de clones podamos suprimir las tareas que no queremos hacer? Para todos los que quieran crear alguna app, piensen primero en todas las cosas que tenemos que hacer cotidianamente y que no nos gustan, y luego piensen a través de qué mecanismo podemos suplantar o suprimir dicha tarea.

 

5. Telepatia

Hay que ser escépticos acerca de lo que se afirma sobre la telepatía. Es difícil ver cómo se podrían enviar y recibir electromagnéticamente mensajes específicos contra el fondo general de ruido cerebral. Pese a los dicho, las computadoras se hacen cada día más versátiles. ¿Es posible que los débiles ritmos cerebrales puedan ser analizados por computadores, con mucha más precisión que hoy? Los pensamientos aislados ¿pueden dejar aquí una huella?

De ser así, cabría amplificar esos ritmos, uno por uno, mediante algún ingenioso dispositivo electrónico que no hayamos inventado aún. Esos ritmos amplificados podrían producir un campo electromagnético pulsan que cabría detectar a cierta distancia. Una segunda persona, provista de un dispositivo electrónico parecido, recibiría un campo que se superpondría a su cerebro, haciéndose consciente de un pensamiento originado por otra persona.

Nota: ¿Mejor no saber lo que estamos pensando no? Imaginen un Facebook mental!

 

6. Control Mental

En nuestra civilización tecnológica hemos pasado por un proceso que cabría llamar eterización, y que consiste en que necesitamos aplicar cada vez menos fuerza directa para conseguir un mismo resultado. El ejemplo clásico es la palanca, pero ha evolucionado hacia la tecnología táctil.

La cuestión es si ese proceso de eterización puede avanzar aún más. ¿Hay algo más simple que el contacto con un dedo?

En el punto anterior hablé de la posibilidad de la telepatía: la amplificación de los pequeñísimos campos electromagnéticos de las células cerebrales, de tal suerte que las ligerísimas variaciones que al parecer se hallan implicadas en el pensamiento puedan impresionarse en otras células cerebrales y establecer así comunicación.

¿No podríamos usar el mismo sistema para impresionar pensamientos en un ordenador construido expresamente para recibirlos? ¿Qué hay más eterno que el control a través del pensamiento? Uno piensa y la máquina responde.

Nota: Control y manipulación no son lo mismo, pero crear un mensaje aprovechando un estado de animo ajeno, suponiendo de antemano qué tipo de respuesta vamos a obtener es un modo de control mental. ¿No? Al menos es lo que quiero que piensen.

Fuente: textos extraídos del libro “Cambio! 71 visiones del futuro”, de  Isaac Asimov
Recopilación y notas: Lucas Daglio